31 octubre 2013

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INDIE REVIEW - DE ARRIBA, UN RAYO: Candy Box 2

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Candy Box 2

No se me ocurre nada mejor para celebrar Halloween que un juego sobre caramelos. Perdón, ¿dije juego? Quise decir una maquinaria siniestra capaz de esclavizar seres humanos a sus teclados como primates a un botón que les administra morfina.

Una de las secuelas más esperadas del año, en especial si hace unos meses perdiste dos semanas de tu vida jugando al original. No es necesario haber jugado a éste último para disfrutar del nuevo, pero tampoco arruina la experiencia.













Es un poco difícil explicar qué es Candy Box 2. Más que nada porque el juego no se conforma con ser una sola cosa. E incluso siendo varias cosas, no es ninguna de ellas. 

Candy Box 2 es impredecible y escurridizo. Podríamos describirlo como una bizarra mezcla de RPG con manejo de recursos, repleto de acertijos y secretos. Vamos acumulando caramelos cada segundo y debemos usarlos sabiamente, invirtiendo en cosas tan dispares como espadas hechizadas y granjas de chupetines.

El arte ASCII no es de las estéticas que más me fascinen, pero Candy Box 2 la utiliza muy bien. Personajes, fondos, inventario, todo está hecho en ASCII. El resultado final es un mundo en que cada cosa tiene su propia personalidad, que puede ir desde encantadora a amenazante, o sencillamente extraña.




Pero ¿qué es lo que realmente hace único a Candy Box 2? ¿Qué lo hace tan adictivo? 

Quizás es el placer de ver crecer cifras, dándonos una sensación de poder adquisitivo cada vez más inmenso. Tampoco descarto que sea por su humor, derivado de su pequeño mundo, obsesionado con los caramelos. Probablemente la razón más importante sea su apariencia de potencial ilimitado: los secretos y acertijos que se esconden de tantas formas y en tantos lugares, las mecánicas robadas de todos los géneros imaginables, los objetos, cada uno una sorpresa más grande que el anterior. Todas y cada una de las veces que dije "ya está, no debe haber nada más para hacer", Candy Box 2 me daba nuevas cosas con las que jugar.


Y ahí está la esencia de esta maravilla: es un juego, en el sentido más puro de la palabra. No es una obra de arte interactiva, ni una escena teatral que podemos protagonizar. Es una caja infinita de juguetes. Y por eso atrapa desde el primer instante.

Candy Box 2 se encuentra disponible en la siguiente web.

Está hecho en HTML 5, por lo que el sistema de guardado (que incluye una opción de autosave cada 10 minutos) funciona incluso sin conexión a internet.


De arriba, un rayo
Una columna semanal de juegos indie. Todos gratis, porque mientras sea de arriba, hasta un rayo viene bien.

Por Gonzalo Salinas @salsaman1991