03 octubre 2013

Etiquetas:

INDIE REVIEW - DE ARRIBA, UN RAYO: Catachresis: A Way Too Scary Game

COMPARTIR

De arriba, un rayo por Gonzalo Salinas @salsaman1991

Una columna semanal de juegos indie. Todos gratis, porque mientras sea de arriba, hasta un rayo viene bien.


Catachresis: A Way Too Scary Game 
(Cameron Kunzelman)


Catácresis es una palabra con muchos significados. Puede ser similar a un neologismo, puede ser una paradoja, un eufemismo demasiado obvio, un conjunto de metáforas, una frase utilizada en el contexto erróneo, o el reemplazo de una palabra con un sinónimo más ambiguo. Cuál de estas acepciones es la que toma el título de este juego queda enteramente a discreción del jugador.


De lo que no queda duda es que es octubre, y Jálogüin(TM) está a la vuelta de la esquina. En 8bits, por orden del supremo creador y editor en jefe, estamos a full con los juegos de terror. Y como prometí, traje un juego de miedo en 2D. Catachresis: A Way Too Scary Game no es estrictamente terror. Es más bien horror.



El autor lo define como una especie de olla donde se mezclan influencias tan variopintas como Ghostbusters, las obras de David Lynch o HP Lovecraft. El énfasis está en lo inherentemente extraño, y terriblemente ambiguo, acentuado con toques de humor.

La historia se centra en Jeff, un fantasmólogo, y su equipo, pertenecientes a una agencia encargada de combatir amenazas sobrenaturales. Esta noche, su misión los lleva a encontrar un depósito a las afueras de la ciudad, donde parecen estar juntándose todas las apariciones habidas y por haber. A pesar de la magia, los demonios, los espectros y la violencia general que los rodea, el ser humano es un bicho que a todo se acostumbra, y Jeff no es la excepción. Es un hombre que viene, hace su trabajo, cobra su sueldo y asunto resuelto. Ha visto vampiros, goblins y horrores cósmicos, y los trata de la forma en que un electricista trata un cable pelado: cuasi indiferencia.



No sólo Jeff está bien caracterizado. Todos los personajes tienen personalidades concretas y bien utilizadas. El humor se encuentra espolvoreado a lo largo del juego, aunque no tan frecuentemente que canse al espectador. El horror, como ya mencionamos, está basado en la extrañeza de la situación. En ningún momento busca sorprendernos con monstruos que saltan en medio de la pantalla. Los efectos de sonido también se enfocan en crear una sensación creciente de preocupación. Como todo buen juego atmosférico, usar audífonos es imprescindible.



Y esos son los puntos fuertes de Catachresis. El gameplay, sin embargo, no lo es tanto. Si bien no tengo problema con juegos de aventura gráfica o novelas visuales (y esta obra cae en el medio justo entre ambos géneros), sí tengo problema con caminar 5 minutos por pasto alto uniforme. Entiendo la necesidad de espaciar los eventos de la historia de forma de crear tensión. Sin embargo, un poco más de beta testing podría haberlo mejorado considerablemente. Reducir las caminatas a una duración más aceptable, o hacer más interesantes los fondos son dos soluciones sencillas que podrían haberse aplicado.



Sin embargo, en su forma actual, Catachresis: A Way Too Scary Game es un juego de terror que hace las cosas de forma diferente, y eso ya lo califica como una obra interesante, a pesar de sus fallas.


También hay una alpaca endemoniada. No sé, vos ves.







Catachresis: A Way Too Scary Game se encuentra disponible en la siguiente página.