09 noviembre 2013

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INDIE REVIEW - DE ARRIBA, UN RAYO: TIMEframe

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TIMEframe 
(Tyler Owen, Clark Aboud, Alex Senechal)

En este desierto, los yuyos se empeñan en sobrevivir. El sol arde, incluso con el crepúsculo inminente. Las partículas de polvo, suspendidas en el aire, delatan que el flujo del tiempo ha sido alterado. 10 segundos se convierten en 10 minutos. Y es todo lo que queda.


Las dunas, moldeadas por un invisible alfarero digital, se explayan en todas direcciones. 

Por un lado, delimitadas por colinas de aspecto inconquistable, por otro, por un gigantesco muro. Elijo caminar hacia el oeste, hacia el sol poniente. Al bajar la colina, encuentro un puente. Lo sigo. Atravieso los arcos, silenciosamente construidos en tierra desolada. Y miro. Al lado del camino, como para quebrar la monotonía, y sólo por ese capricho, crecen algunos cactus sin espinas.


La música, introspectiva y desértica, me acompaña. Descubro simultáneamente su melodía y las estructuras que pueblan este mundo. De alguna forma, a pesar de que sé que fueron creadas por mis contemporáneos, ambas parecen antiquísimas.



A mi derecha diviso una torre que parece extenderse hasta el cielo, y más allá del cielo. Considero por un instante acercarme a ella. Pero si como temo sólo me quedan unos pocos minutos más, debo elegir entre ella o seguir el puente de arcos, en dirección al muro y las estructuras que crecen a sus pies.

Continúo hacia el oeste. Sobre la muralla arden llamas trixeladas. Desconozco la función de las fuentes de fuego. Y no creo que jamás llegue a conocerla.


Atravieso el último arco y llego a lo que ruego sea una ciudad. La fuente desprende trixeles azules que caen, eternamente lentos, frescos, bálsamo para nadie. La ciudad está vacía. Camino por entre los esqueletos rocosos, intentando descifrar el lugar.

Y entonces, lo veo.

Desespero. No sé nada de este lugar. Se respiran palabras y signos que nunca podré pronunciar. Monumentos de una cultura que no comprendo. ¿Cuánto me queda por ver?

Y llega la calma. Es inevitable. Esta certeza no elimina la culpa que siento. No tengo derecho a ser testigo del final de un mundo que desconozco.

Me encuentro volviendo una y otra vez a TIMEframe. Quiero descifrarlo. Sé que no puedo, pero eso no me detiene. Quiero ver cada planta, montaña y estatua.


TIMEframe es una experiencia meditativa y personal. No es un juego para todo el mundo. Pero aquellos que disfruten de explorar ruinas y entornos naturales, ya sean reales o digitales, como en Shadow of the Colossus, Dear Esther o Proteus, encontrarán algo muy interesante en este gigantesco desierto.


TIMEframe puede descargarse aquí


Tuve problemas descargándolo (iba extremadamente lento y se trancaba). La solución es usar un manager de descargas como JDownloader o alguna extensión de Firefox/Chrome. Sí, hay que pasar un poquito de trabajo, pero realmente vale la pena.


De arriba, un rayo
Una columna semanal de juegos indie. Todos gratis, porque mientras sea de arriba, hasta un rayo viene bien.

Por Gonzalo Salinas @salsaman1991