17 abril 2014

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INDIE REVIEW - DE ARRIBA, UN RAYO: Electric Tortoise (Dillon Rogers)

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Electric Tortoise (Dillon Rogers)

Hay sorprendentemente pocos juegos que encapsulen la experiencia de vivir en la parte mundana de un mundo de ciencia ficción futurista. Menos aún, juegos de ese tipo en que no todo se resuelve a los tiros. Electric Tortoise es la excepción.


En Electric Tortoise, el jugador encarna a un detective investigando al único sospechoso de un asesinato. El sospechoso es un robot, quien inmediatamente se confiesa autor del crimen, pero se niega a llamarlo cualquier otra cosa que no sea suicidio asistido. Eutanasia no es un tema que se aborde muy a menudo en el mundo de los videojuegos. Y menos, dos veces en un espacio de 5 minutos. El jugador es libre de decidir si quiere afrontarlo de forma comprensiva, o agresiva.


Se destaca la forma natural (únicamente mediante la conversación, y la presencia amenazadora de un arma futurista en el escritorio) en que se desarrolla el mundo de este pedazo de ficción, un pastiche de Yo, Robot y otras historias de Isaac Asimov, empezando por las clásicas tres leyes de la robótica, que el juego asume su audiencia conoce.

Creado en Unity, con una estética austera, decididamente poligonal, y una paleta de colores fríos, este juego busca imitar a la película Blade Runner pero de forma minimalista y económica. La música de fondo refuerza la evocación de la atmósfera opresiva de ese tipo de películas de ciencia ficción que sus gráficos y guión sugieren.

Los controles son sencillos (sólo se requiere el mouse), dado que técnicamente es poco más que un juego de diálogo múltiple opción. Sin embargo, esta sencillez hace que se enfoque en sus puntos fuertes. Hay dos finales posibles, pero la conversación no se ramifica en ningún momento, procediendo hasta el final de forma idéntica por parte del interrogado, sin importar lo que diga el detective.


Si bien esto puede resultar un poco decepcionante, le da un giro interesante a la historia: el jugador no está en control de esta conversación. La máquina, calculadora e inmutable, respondería igual, sea cual sea la forma en que se la interrogara. Es un robot, programado, rígido, algo que contrasta con sus alegatos de pena y temor al rememorar los hechos que lo pusieron en esta situación. Sea cual sea el veredicto del jugador, esto no afecta el predicamento del interrogado, que parece debatirse entre culpa, una moral codificada, el derecho de su dueño a cometer suicidio asistido, y la incomprensibilidad de ese deseo.

La historia culmina en un círculo cerrado, acercando aún más al jugador al predicamento del interrogado. Con un tema central difícil, pero de carácter universal, y una excelente imitación estilística de sus influencias, Electric Tortoise es una adición sólida a la creciente biblioteca de juegos en primera persona que toman prestadas las mecánicas de diálogo de aventuras gráficas o RPGs, y desdibujan el límite entre géneros.

Electric Tortoise puede jugarse online en el siguiente link 


De arriba, un rayoUna columna semanal de juegos indie. Todos gratis, porque mientras sea de arriba, hasta un rayo viene bien.
Por Gonzalo Salinas @salsaman1991